En noviembre de 2019, un carabinero dispar√≥ a quemarropa contra Daniel Giraldo, un manifestante de 29 a√Īos, dej√°ndole 12 perdigones incrustados en la espalda. Las grabaciones registradas por la polic√≠a durante aquella marcha mostrar√≠an al autor del disparo, pero Carabineros se niega a entreg√°rselas a Daniel, a√ļn cuando la Ley de Transparencia respalda su liberaci√≥n. Dos a√Īos despu√©s, y a√ļn con perdigones en el cuerpo, contin√ļa en la b√ļsqueda de justicia a trav√©s de una ley que Carabineros intenta declarar inconstitucional.

Texto e investigación: Paulette Desormeaux y Catalina Gaete                                                                Foto de portada: Bastián Cifuentes Araya

La tarde del martes 12 de noviembre de 2019 Daniel Giraldo no planeaba salir a marchar. Las protestas llevaban casi un mes y ese d√≠a hab√≠a miles de manifestantes en las calles: los sindicatos del pa√≠s hab√≠an convocado a un paro nacional que incluso interrumpi√≥ el funcionamiento de puertos y carreteras. Durante las primeras semanas, Daniel, un joven de 29 a√Īos, sol√≠a ir a las manifestaciones con colegas del trabajo o amigos de la universidad. ‚ÄúSiempre de lejos, full pac√≠fico‚ÄĚ, recuerda. √Čl sol√≠a estar por el sector: su departamento, universidad y oficina de trabajo estaban a pocas cuadras de la plaza Baquedano, epicentro de la revuelta social. Era el camino que siempre deb√≠a tomar para volver a casa, algo que Daniel no pensaba mucho as√≠ hubiera una protesta. Pero aquella tarde de primavera quer√≠a hacer algo distinto. ‚ÄúEse d√≠a yo no quer√≠a ir a la marcha, quer√≠a salir a hacer ejercicio‚ÄĚ, cuenta dos a√Īos despu√©s. Incluso recuerda que su novia le dijo que no fuera. Despu√©s de pensarlo un rato, se puso un pantal√≥n de buzo, tom√≥ su mochila y sali√≥ a la calle. Decidi√≥ cruzar hacia la marcha a ver qu√© pasaba.¬†¬†

Los piquetes policiales especializados en el control del orden p√ļblico ya estaban desplegados por el centro de Santiago de Chile. Alrededor de la plaza Baquedano hab√≠a incendios y barricadas. ‚ÄúAl poco rato hice muchos intentos de devolverme porque estaba s√ļper pesado el ambiente‚ÄĚ, dice. El tr√°nsito estaba detenido y la acera cubierta de piedras grandes que hab√≠an sido arrojadas a la polic√≠a.

De pronto, se vio atrapado. 

Un grupo de j√≥venes hab√≠a hecho un escudo con tablas para cubrirse de los disparos de perdigones de Carabineros. Daniel no los conoc√≠a, pero estaba junto a ellos en una esquina, intentando protegerse tras una muralla, mientras apuntaba a la polic√≠a con un l√°ser verde para cegarlos y dificultarles los disparos. Dice que a unos 15 metros de √©l hab√≠a un carabinero que disparaba de forma generalizada. ‚ÄúCuando empec√© con el puntero l√°ser, empez√≥ a disparar mucho m√°s r√°pido hacia donde yo estaba‚ÄĚ, recuerda. De pronto, en cosa de segundos, el grupo de j√≥venes retrocedi√≥ y Daniel qued√≥ atrapado entre sus escudos y el piquete de Carabineros que se abalanz√≥ r√°pidamente a su posici√≥n.¬†

‚ÄúMe echo para atr√°s, me tropiezo, no puedo avanzar, giro y encuentro la pared de escudos. Pienso en correr, pero el carabinero ya est√° casi encima.¬† Agacho la cabeza, me protejo por lo menos la cara, porque estaba el tema de los ojos. Ah√≠ qued√≥ expuesta la espalda‚ÄĚ, relata Daniel. Su preocupaci√≥n por cuidar sus ojos estaba basada en¬† los casos de v√≠ctimas de lesiones oculares provocadas por carabineros, que sumaban 180 s√≥lo durante las primeras dos semanas de protestas. Cerca de las 19:50 horas, Daniel recibi√≥ un disparo que liber√≥ 12 perdigones que se incrustaron en su zona lumbar y lo tumbaron al suelo. Arrodillado de dolor en medio de las piedras de la calle, se toc√≥ la espalda y sinti√≥ el pl√°stico de los perdigones. Lo retir√≥ de su espalda y al acercarlo a su rostro, vio sus manos llenas de sangre. Ning√ļn carabinero se acerc√≥ a ayudarlo.

Otros manifestantes se acercaron r√°pidamente y lo llevaron en brazos hasta un puesto de primeros auxilios de la Cruz Roja a pocos metros donde le limpiaron las heridas. No hab√≠a camillas disponibles, as√≠ que lo recostaron sobre una puerta y as√≠, en medio de los gases y disparos que segu√≠a lanzando la polic√≠a, lo llevaron a un centro m√©dico de la Universidad de Chile. ‚ÄúYo estaba boca abajo, no pod√≠a ni hablar del dolor, apretaba los ojos, la puerta, ten√≠a ganas de morderla, no pod√≠a hacer nada‚ÄĚ, dice conmovido. Daniel recuerda que cuando la Cruz Roja limpiaba sus heridas le dijeron que todav√≠a ten√≠a los perdigones adentro, que el disparo hab√≠a sido a quemarropa.

Carabinero dispara en una protesta de marzo de 2020. Fotografía: Bastián Cifuentes Araya

Radiografía del 14 de noviembre de 2019 donde se identifican los perdigones en su espalda. Imagen facilitada por Daniel Giraldo.

Resquicios técnicos y respuestas falsas

Daniel estuvo cinco d√≠as hospitalizado con tratamiento m√©dico y volvi√≥¬† una semana despu√©s al trabajo, con las heridas a√ļn abiertas. √Čl estaba a cargo de los procesos de remuneraciones de una compa√Ī√≠a. Luego de tres d√≠as, y al finalizar la gesti√≥n del pago a 500 trabajadores, le entregaron su carta de despido: el due√Īo de la empresa se enter√≥ que hab√≠a sido herido en las manifestaciones y no le gust√≥. Sin trabajo, dedic√≥ ese tiempo a los controles m√©dicos.

De los 12 perdigones, cinco hab√≠an entrado juntos, dej√°ndole un hueco de dos cent√≠metros de ancho en la espalda. Sent√≠a tieso el cuerpo desde el cuello hasta la cintura y el dolor apenas le permit√≠a levantar las piernas o respirar profundo. Las cosas m√°s simples se transformaron en una tortura, como tomar el metro porque no pod√≠a conducir. ‚ÄúCuando ve√≠a a un guardia de seguridad o a alguien con uniforme, me empezaba a latir el coraz√≥n tipo Jumanji, pum pum pum pum, lo sent√≠a en la cabeza, en todos lados‚ÄĚ, relata con angustia. Fue al psiquiatra y le diagnosticaron estr√©s postraum√°tico.

Un mes despu√©s del disparo, junt√≥ fuerzas y acudi√≥ a la justicia. ‚ÄúLe√≠ que ten√≠a que ir a la comisar√≠a m√°s cercana, pero no lo iba a hacer. Cr√©eme que no lo iba a hacer. Mi pensamiento era: o van a ser agresivos, o se van a burlar de m√≠, o me van a tomar detenido. La otra opci√≥n era ir a Fiscal√≠a, cosa que hice y, aun as√≠, lo hice con miedo y ansiedad‚ÄĚ, explica con frustraci√≥n. Daniel sent√≠a temor de que lo discriminaran, algo que ya hab√≠a experimentado despu√©s del disparo. ‚ÄúSiempre me preguntaban, ¬Ņpero qu√© estabas haciendo en la marcha? Incluso mis compa√Īeros, mis amigos, mi cu√Īado. Sent√≠a una mezcla de verg√ľenza y dolor porque todos pensaban que estaba haciendo algo malo‚ÄĚ, lamenta.

Sin saber la identidad del polic√≠a que le dispar√≥, Daniel hizo una denuncia abierta en Fiscal√≠a, dejando en sus manos la investigaci√≥n. Pas√≥ casi un a√Īo y nunca lo llamaron a declarar. En agosto de 2020, vio por televisi√≥n que un teniente de Carabineros estaba siendo formalizado ante la justicia como el presunto autor de los disparos que hab√≠an dejado ciego a Gustavo Gatica. Daniel qued√≥ paralizado al ver el rostro del polic√≠a: estaba seguro de que era el mismo que le hab√≠a disparado a √©l. En la marcha le hab√≠a llamado la atenci√≥n su altura y hab√≠a observado con detenimiento su rostro, que quedaba visible bajo el escudo facial transparente que llevaba el carabinero. Se llamaba Claudio Crespo.¬†

Daniel decidi√≥ pedir una audiencia con la fiscal a cargo de la investigaci√≥n para decirle que hab√≠a reconocido a su agresor. Lo contactaron dos abogados que trabajaban con ella, con los que tuvo una videollamada. Cuenta que se sorprendi√≥ cuando le dijeron ‚Äúoye, nunca te hab√≠amos llamado a declarar, no se sabe por qu√©. Se hab√≠a solicitado pero nunca se hizo. Fallamos. Vamos a aprovechar esto para hacerte la declaraci√≥n‚ÄĚ. Desconcertado, Daniel declar√≥, pero decidi√≥ tomar las indagaciones en sus propias manos para encontrar pruebas de lo que dec√≠a.¬†

Fue entonces cuando, en su b√ļsqueda de pruebas, vio las im√°genes grabadas por c√°maras corporales de Carabineros, unos aparatos parecidos a las c√°maras GoPro que deben llevar adheridos a sus uniformes todos los polic√≠as que portan armas no letales. Los videos hab√≠an sido liberados por La P√ļblica luego de acceder a ellos usando la Ley de Transparencia. Esta ley permite a cualquier persona pedir informaci√≥n que est√© en manos del Estado, ‚Äúcualquiera sea su formato, soporte, fecha de creaci√≥n, origen, clasificaci√≥n o procesamiento‚ÄĚ. Es decir, las personas pueden pedir documentos, videos, audios y cualquier otro tipo de archivo, a ministerios, Fuerzas Armadas, municipalidades y otros √≥rganos del Estado, sobre cualquier tema y sin explicar para qu√© los requieren. Las limitaciones al acceso est√°n definidas por la misma ley y se refieren a la privacidad de las personas, la seguridad nacional y la protecci√≥n de otros derechos, pero el principio que rige es que la informaci√≥n es p√ļblica y su reserva se considera excepcional.

Acceder a esas im√°genes no fue f√°cil: a La P√ļblica le tom√≥ casi un a√Īo conseguir que Carabineros entregara los videos. La instituci√≥n denegaba la informaci√≥n diciendo que estaba obligada por ley a proteger la privacidad de las personas y que no ten√≠a la capacidad t√©cnica para difuminar los rostros de quienes aparec√≠an. Ment√≠an: los registros p√ļblicos muestran que cuando compr√≥ las c√°maras, Carabineros tambi√©n adquiri√≥ un software que difumina rostros de forma autom√°tica. Con esos antecedentes, La P√ļblica recurri√≥ al Consejo para la Transparencia, un organismo aut√≥nomo encargado de dirimir si se debe o no dar acceso a informaci√≥n cuando alguna entidad p√ļblica se opone a entregarla. El Consejo para la Transparencia dict√≥ un fallo ordenando a Carabineros entregar los videos.

S√≠ntesis de los videos de c√°maras corporales registrados por funcionarios de Carabineros en octubre de 2019 y obtenidos por La P√ļblica a trav√©s de una solicitud de acceso a la informaci√≥n.

En esas im√°genes se registraba violencia excesiva contra manifestantes y violaciones a los derechos humanos como las que hab√≠a sufrido Daniel. ‚ÄúFue maravilloso, antes de ver esos videos yo pensaba que s√≥lo Fiscal√≠a pod√≠a tener acceso‚ÄĚ, relata. Esperanzado, en octubre de 2020 Daniel decidi√≥ ingresar una solicitud de acceso a informaci√≥n p√ļblica ampar√°ndose en la Ley de Transparencia. Quer√≠a acceder a los registros de las c√°maras de todos los funcionarios policiales que aquel 12 de noviembre de 2019 estaban desplegados por las inmediaciones de plaza Baquedano.

Carabineros le denegó la solicitud de información, argumentando que era imposible recopilar todas esas imágenes y que debía ser más específico. Sin desistir, Daniel pidió a Fiscalía una copia de la carpeta de investigación de su caso y allí encontró una lista de 23 nombres de funcionarios policiales que estaban realizando labores de control donde él se encontraba aquel 12 de noviembre. Con esa información, volvió a ingresar una solicitud muy específica, indicando que quería acceder a los registros audiovisuales de ese día grabados entre las 19:40 y las 20:10 horas por los funcionarios del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) y listó los 23 nombres. Pero Carabineros usó un tecnicismo para negar nuevamente las imágenes: dijo que las personas a las que Daniel mencionaba no eran dotación del  GOPE, sino de Fuerzas Especiales.

Inconforme con la negativa, Daniel pidi√≥ ayuda a La P√ļblica para ingresar una nueva solicitud por Ley de Transparencia. ‚ÄúS√© que me pondr√°n mil y un limitaciones y esa es la ayuda que les solicito: el c√≥mo, con qui√©n y qu√© otras alternativas tengo para avanzar en mi caso‚ÄĚ, escribi√≥ en un correo.¬† Asesorado por La P√ļblica, ingres√≥ una nueva solicitud. Esta vez incorpor√≥ en la petici√≥n el respaldo del fallo del Consejo para la Transparencia que hab√≠a ratificado que los videos policiales deb√≠an ser entregados y solicit√≥ las im√°genes grabadas ese d√≠a citando los mismos nombres que antes, pero indicando que eran polic√≠as de Fuerzas Especiales. Carabineros volvi√≥ a negar el acceso. Argument√≥ que las im√°genes solicitadas eran parte de una investigaci√≥n judicial y que no pod√≠an ser entregadas. Daniel las pidi√≥ a Fiscal√≠a, pero nunca obtuvo respuesta.

Finalmente, ingres√≥ una √ļltima solicitud a Carabineros que tambi√©n fue denegada. Esta vez, le dijeron que no exist√≠an im√°genes. Seg√ļn explic√≥ Alex Bravo, carabinero jefe del operativo que cubri√≥ la zona donde estaba Daniel, las dos c√°maras corporales que llevaba su unidad ese d√≠a ¬†no funcionaron. ‚ÄúNo siempre era posible darles uso durante el servicio, producto de que sus bater√≠as (…) manten√≠an una reducida autonom√≠a de carga, descarg√°ndose incluso antes de llegar a intervenir‚ÄĚ, explic√≥ Bravo cuando se solicitaron las im√°genes. ‚ÄúNo recuerdo que se efectuaran grabaciones durante ese servicio‚ÄĚ, remat√≥.¬†

La estrategia judicial

Daniel no fue el √ļnico que intent√≥ acceder a grabaciones por Ley de Transparencia. El documentalista Felipe Munizaga ingres√≥ ese mismo a√Īo dos solicitudes de acceso a informaci√≥n para pedir videos de las c√°maras corporales de Carabineros. Su objetivo era incorporar las im√°genes en su pel√≠cula sobre la revuelta social Ni culpables ni inocentes, que busca rescatar el relato de los y las presas de la revuelta social en Chile. Munizaga necesitaba m√°s material sobre c√≥mo fueron las detenciones de los manifestantes, ‚Äúya que en las historias hemos recogido testimonios de torturas, apremios ileg√≠timos, falsas detenciones y montajes‚ÄĚ, asegura Felipe. Sin quererlo, termin√≥ siendo parte de una in√©dita batalla judicial.¬†

Las solicitudes ingresadas por √©l y su equipo de documentalistas no s√≥lo fueron denegadas por Carabineros, adem√°s la instituci√≥n recurri√≥ a la Corte de Apelaciones y al Tribunal Constitucional (TC), organismo encargado de revisar si las leyes aprobadas por el Congreso y las decisiones de las Cortes se ajustan a lo indicado por la Carta Magna. La P√ļblica solicit√≥ entrevista con Carabineros para consultar por qu√© llev√≥ este caso de acceso a informaci√≥n al TC,¬† pero la¬† instituci√≥n rechaz√≥ la solicitud diciendo que no pod√≠a referirse al tema debido a que estaba judicializado.

Quien representa a Carabineros judicialmente es el Consejo de Defensa del Estado (CDE). Este suele defender a organismos relacionados a las Fuerzas Armadas, la Defensa y la Seguridad frente al Consejo para la Transparencia cuando se les obliga a entregar información que no quieren liberar. De las 165 causas que el CDE está patrocinando actualmente contra el Consejo, en 118 defiende el secreto de documentos policiales o militares. 

En su presentaci√≥n ante el TC del 7 de junio de 2021 por el caso de Munizaga, el CDE pidi√≥ que se declarase inconstitucional el art√≠culo 5 de la Ley de Transparencia, el que indica que no s√≥lo las resoluciones del Estado y sus fundamentos son p√ļblicos, sino que tambi√©n toda informaci√≥n elaborada con presupuesto fiscal. La defensa de la polic√≠a chilena intenta argumentar que la Constituci√≥n s√≥lo habla de ‚Äúlos actos y resoluciones de los √≥rganos del Estado, as√≠ como sus fundamentos y los procedimientos que utilicen‚ÄĚ, y la Ley de Transparencia tendr√≠a art√≠culos inconstitucionales al ampliar ese derecho a toda la informaci√≥n elaborada con presupuesto p√ļblico. Para el CDE, acceder a la entrega de las grabaciones equivale a asumir que todas las filmaciones son p√ļblicas ‚Äúlo que implicar√≠a no s√≥lo una grave afectaci√≥n del derecho a la privacidad, sino adem√°s una obstaculizaci√≥n en el desarrollo de las tareas que ejercen los √≥rganos policiales‚ÄĚ. Bajo ese argumento, para Carabineros el acceder a evidencias audiovisuales grabadas por sus funcionarios para exigir justicia es inconstitucional.¬†

‚ÄúEs lo que se conoce como el concepto extendido de informaci√≥n p√ļblica‚ÄĚ, asegura Branislav Marelic, acad√©mico, abogado y consejero del Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile (INDH). ‚ÄúLa polic√≠a argumenta que la Constituci√≥n ser√≠a el techo y nada sobre eso podr√≠a ser p√ļblico. Pero en realidad lo que hace la Constituci√≥n es establecer el m√≠nimo‚ÄĚ. Para el abogado ‚Äďy para Daniel Giraldo, para los cientos de manifestantes heridos, los que perdieron la visi√≥n, las v√≠ctimas de violaci√≥n, las familias de los fallecidos en las marchas‚Äď, las c√°maras corporales de la polic√≠a son una herramienta que debe ponerse a disposici√≥n de la verdad.¬†¬†

Junto a la Cl√≠nica Jur√≠dica de la Universidad Alberto Hurtado, Branislav Marelic decidi√≥ patrocinar y representar la causa de Felipe Munizaga ante el TC. ‚ÄúEsas camaritas GoPro las tiene la administraci√≥n y adem√°s fueron pagadas por una muy buena y transparente licitaci√≥n p√ļblica, y por lo tanto es informaci√≥n p√ļblica. Tenemos una vulneraci√≥n a los Derechos Humanos bastante recurrente y extendida, ¬Ņpor qu√© no las podemos usar para eso?‚ÄĚ, reclama el abogado.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha documentado que el acceso a informaci√≥n relacionada a violaciones a Derechos Humanos contin√ļa representando un enorme reto. Su informe menciona que existe una resistencia por parte de los organismos p√ļblicos para entregar aquello que solicitan las v√≠ctimas, como es el caso de Daniel y de las personas a las que Felipe entrevist√≥ para su documental. ‚ÄúEsto tambi√©n afecta los derechos a la verdad, la justicia y la reparaci√≥n efectiva de tales violaciones y las garant√≠as de no repetici√≥n‚ÄĚ, explica la CIDH.

Felipe cree que el objetivo de Carabineros al recurrir al TC es bloquear el acceso a los videos y as√≠ ocultar informaci√≥n. ‚ÄúClaramente ellos saben que muchos de sus actuares en esos d√≠as fueron de chipe libre. Ellos no tuvieron consecuencias de sus actos y se manejaban casi como si estuvieran en una guerra. Todos y todas deber√≠amos conocer lo que pas√≥‚ÄĚ.¬†

Un camino a la verdad

A un a√Īo del inicio de las manifestaciones de 2019, se hab√≠an presentado 2,520 querellas por violaciones a los derechos humanos y la fiscal√≠a hab√≠a formalizado a 5,084 personas por delitos relacionados a la protesta social. En ambos casos, las investigaciones judiciales se han nutrido de informaci√≥n aportada por organismos del Estado ampliamente cuestionados por su falta de transparencia. Tanto en el Ej√©rcito como en Carabineros, se han detectado millonarios casos de corrupci√≥n y se ha comprobado que sus funcionarios han manipulado evidencia clave para rastrear responsabilidades en casos de abuso, falseando partes policiales y declaraciones. As√≠ ocurri√≥ con el caso de Benjam√≠n Huerta, quien recibi√≥ un disparo a quemarropa, fue golpeado por polic√≠as y retenido de forma ilegal por una hora. El responsable fue el capit√°n Hugo Navarro, quien esa noche dio la instrucci√≥n de escribir un parte policial con informaci√≥n falsa que buscaba justificar la detenci√≥n de Benjam√≠n, seg√ļn report√≥ el sitio Documenta.

‚ÄúCuando existe la percepci√≥n, la desconfianza, o quiz√°s la certeza, de que el Estado no est√° haciendo el trabajo, son los ciudadanos los que ocupan esta herramienta para generar evidencia ‚ÄĒexplica el abogado Branislav Marelic‚ÄĒ. Pero el Estado deber√≠a empezar a gestionar esos videos y a publicarlos si corresponde‚ÄĚ. En su opini√≥n, en Chile la sociedad se est√° ocupando del acceso a la informaci√≥n p√ļblica para suplir algo que deber√≠a ser responsabilidad del Estado y no una carga para las v√≠ctimas.

Frente a esta limitante, muchos casos de abusos de derechos humanos ocurridos en las manifestaciones sociales han utilizado videos grabados por ciudadanos como evidencia clave contra la Polic√≠a. As√≠ ocurri√≥ con el primer juicio oral iniciado en octubre de 2021 por un caso de violaci√≥n a los derechos humanos. El 21 de octubre de 2019, dos carabineros torturaron a un joven de 16 a√Īos seg√ļn consta en un video que se transform√≥ en viral. El Instituto Nacional de Derechos Humanos pidi√≥ 10 a√Īos de c√°rcel para los polic√≠as y su inhabilitaci√≥n perpetua para ocupar ‚Äúcargos en √°mbitos educacionales, de salud o que involucren relaciones con menores de 18 a√Īos, adultos mayores o personas en situaci√≥n de discapacidad‚ÄĚ. Frente a la evidencia audiovisual, ambos carabineros reconocieron los hechos.

‚ÄúEs obvio decir que esas c√°maras corporales son nuestro instrumento de verdad adicional. Quiz√°s durante la dictadura eran las fotocopias, eran los microfilms, pero ahora esas herramientas son nuestro camino a la verdad‚ÄĚ, reflexiona el abogado Branislav Marelic.

El INDH tiene la misma opinión y accedió a grabaciones de cámaras corporales de Carabineros como parte de los procesos judiciales de las víctimas a las que representa. Una de ellas es Daniel Giraldo. Cuando estuvo hospitalizado en 2019, lo fueron a visitar a la clínica para pedirle más detalles del disparo y le dijeron que interpondrían una querella por su caso. Cuando Daniel denunció ante fiscalía, el INDH también se hizo parte de su causa.

El INDH ten√≠a registros audiovisuales por otro proceso legal, pero como eran del mismo d√≠a en que dispararon a Daniel, se los facilitaron para que los revisara. En mayo de 2021 Daniel pudo ver los videos a los que nunca pudo acceder por Ley de Transparencia dadas las constantes denegaciones de Carabineros. Sinti√≥ un alivio inmenso cuando se identific√≥ en las im√°genes. ‚ÄúFue bueno encontrar los videos y que se√Īalen todo lo que yo digo. Hay uno en que salgo casi a 10 metros de carabineros, full pasivo, diciendo que se relajen porque hab√≠a bomberos apagando un incendio‚ÄĚ, relata emocionado.

Su mayor satisfacci√≥n vino cuando reconoci√≥ en las im√°genes al carabinero que le dispar√≥ a quemarropa: el teniente Claudio Crespo, el mismo que hab√≠a visto en las noticias por el caso de Gustavo Gatica cuando fue formalizado ante la justicia y le dieron prisi√≥n preventiva por el delito de apremios ileg√≠timos. Crespo estuvo 14 meses en la c√°rcel mientras se investigaba el caso y a√ļn no ha sido condenado. Actualmente tambi√©n enfrenta una acusaci√≥n por el delito de detenci√≥n ilegal y obstrucci√≥n a la investigaci√≥n en la causa que defiende a una manifestante que recibi√≥ el impacto de 11 perdigones en la cara, lanzados con una escopeta antidisturbios que pertenecer√≠a a Crespo.

‚ÄúEncontr√© un video donde sale la misma escena que yo digo: estaba Claudio Crespo pegado al √°rbol casi en el mismo lugar, en el mismo lado, haciendo el mismo procedimiento, disparando, y luego hacen la arremetida. Cr√©eme que es como la misma escena pero unos minutos antes. Ya por lo menos tengo confirmaci√≥n de que hacen el mismo procedimiento, s√≥lo que no es exactamente en el mismo momento en que me dispararon‚ÄĚ, explica Daniel con entusiasmo luego de ver las grabaciones que le comparti√≥ el INDH.¬†

En junio de 2021, el INDH hizo un informe detallado para fiscalía con capturas de pantalla de los videos donde aparecen Daniel y el teniente Crespo, para aportar antecedentes a su causa e informar que había reconocido a su agresor. Pero pese a que él identificó al policía que le disparó a quemarropa, este no ha sido sancionado ni formalizado por su caso.

Las heridas de Daniel sanaron en agosto de 2020. Sin embargo, al desinflamarse su espalda comenz√≥ a sentir dos perdigones muy cerca de la piel.¬† ‚ÄúMe sentaba en una silla del McDonald‚Äôs y no me pod√≠a recostar, no pod√≠a agacharme porque a veces sent√≠a que se mov√≠an y sent√≠a que me iban a traspasar la m√©dula √≥sea, algo raro. Me sent√≠a muy limitado‚ÄĚ, cuenta. En mayo de este a√Īo, una chica que hab√≠a sido herida en los ojos en una manifestaci√≥n le escribi√≥ por Instagram y le dijo que conoc√≠a a un m√©dico que pod√≠a ayudarlo. Esperanzado, fue a su consulta y el doctor le retir√≥ dos perdigones en dos horas. Daniel tiene una foto donde sostiene los perdigones de 8 mil√≠metros cada uno en su mano. ‚ÄúEso me ayud√≥ mucho mentalmente. Cuando me los sacaron fue como que oh, ya no siento nada, puedo moverme, puedo recostarme, me sent√≠a muy tranquilo‚ÄĚ.

Perdigones extraídos de la espalda de Daniel Giraldo. Fotografía: Daniel Giraldo.

Sin embargo, Daniel a√ļn tiene 10 perdigones alojados en su espalda que no pueden extirparse por su ubicaci√≥n cercana a la columna vertebral. A dos a√Īos de aquel disparo, y de identificar al polic√≠a que lo hiri√≥, Daniel se siente desamparado porque a√ļn no hay justicia. ‚ÄúEstoy en un c√≠rculo vicioso. Siento que subo, hago mucho, pero pierdo toda la esperanza y caigo. Estoy esperando que la Fiscal√≠a resuelva, pero si hay que meter las manos de nuevo, lo voy a hacer‚ÄĚ.¬†¬†

Este reportaje forma parte de AQU√ć MANDO YO, un proyecto transmedia de Drom√≥manos en colaboraci√≥n con diversos medios de comunicaci√≥n latinoamericanos, entre ellos Divergentes. Visita el micrositio para ver todo el proyecto y entender el autoritarismo en Am√©rica Latina.